• Pasan los años, mientras pensamos que hacemos lo correcto. Caminamos en líneas rectas que nos han impuesto, pero, quizás… sólo quizás, el camino no es recto. La mirada se dirige hacia la meta pactada, pero el sueño nos dice que no es verdad, que hay otras sendas en las que caminar.

    La plenitud que pensabas haber logrado, se diluye entre sombras del pasado e ideas de un futuro no alcanzado. No eres lo que pretendías logar ser y tu mente busca algún retazo del lienzo que esbozaste en un tiempo lejano.

    Tuerces la mirada, en busca de una idea, pero tu reflejo te recuerda lo que eres. Entonces, justificas tu presente en la fuerza del destino. Te subyugas al poder de la sociedad, bajo el peso del Universo. Todo es ley, todo es global, todo es la verdad que unos pocos han impuesto.

    Quizás, la felicidad no es lo correcto. Quizás, el mundo deba lamentar tener un ideal que no está supeditado al capital ni a aquellos que te han de decir cómo pensar y qué farfullar en los tiempos modernos.

    Así somos… y así nos va. Así somos y así vemos cómo el mundo se retuerce en la corriente de la historia. Cómo el velo de lo acontecido, delimita las fronteras de lo que está por acontecer. Cómo la eterna espiral del error es repetida hasta la saciedad por los mismos agentes, con nombre diferentes y formas distintas. Pero la esencia es la misma y el resultado… harto conocido.

    No obstante, muchas gracias, por la confianza que habéis depositado en este pequeño e ideal proyecto. Gracias por la complicidad y la colaboración necesarias. Gracias por haber compartido tantas horas de duro esfuerzo. La alegría y el pesar son sentimientos encontrados y hermanados. Son gemelos en un mundo poco grato con la sinceridad. Muchas gracias a todos aquellos que nos han apoyado desde sus pequeñas cátedras… desde sus pobres escaños de papel.

    Gracias por haber participado en este breve relato. El tiempo nos juzgará, como siempre ha hecho, desde la lejanía de un pasado que será futuro y que terminará siendo legado. Desde la visión de unos pocos que aún recuerden lo que fuimos, lo que pudimos ser y lo que ya no seremos. Gracias, amigos, por todos estos años. Espero, de todo corazón, que vuestra historia continúe siendo aquello que pensabais que sería. Espero, con total simpatía y respeto, que la felicidad os acompañe en vuestro incierto caminar.

    --- Peace of Mine ---